Días Como Hoy
Hay días como hoy, que me doy cuenta de lo que realmente quiero en esta vida, si si si…. es muy chido estar vivo, si si ajá, es muy chido tener un trabajo, si si que chido ir en la universidad más chingona que hay, mhta que chido es todo no? Pero no hay nada más chido que sorprenderme robándole el tiempo al tiempo.
Salir de la rutina cada día, hacer algo “loco” para tener motivos para sentirme con ganas de gritar con toda la fuerza de mis pulmones, ver la luna durante horas y horas hasta que se pierde detrás de esos edificios, sentarme con mi guitarra a tocar un blues durante horas, beber cerveza con un buen amigo dispuesto a reír hasta vomitar sus tripas, estar a la orilla de un río y escuchar el interminable murmullo mientras estamos de campamento, ir por la carretera con las ventanas abajo y fumando un puro mientras llegamos a nuestro destino, besar hasta quedarse dormido, correr y correr hasta sentir que el corazón se me sale por la boca, hacer el amor con la música que más me gusta, perderse observando las lenguas de fuego de la fogata , observar mis lágrimas con detenimiento en el espejo, sentir ese vacío en la boca del estómago y diez mil nudos en la garganta que solo dejan pasar el suficiente aire para que se inflen mis pulmones más pequeños que globos, estar enamorado hasta detrás de las pupilas, suspirar y estar rodeado de aire que pareciera no tener pizca de oxígeno y que solo me rodea cuando estoy desesperanzado, ver pasar una estrella fugaz en mi ventana mientras me nubla la nube de humo que poco a poco sale de mi boca, ver los paisajes de México hermoso por la ventanilla del autobús, y aún así sentir que la vida no es más que un aparador de triunfos y sueños guajiros que alguien vino a decir que eso era lo correcto y lo que hay que hacer.
Después de intoxicarme de mi filosofía tan libre, sentir que tengo que compartir estas maravillas con alguien a quién tal vez no le agraden o no las entienda a ese grado, y se preocupe más por cosas que para mí, por ser la línea del tiempo algo infinito no tengan ni la más mínima importancia, alguien que escuche esto al oído, que no me pida que cambie, que sea libre, que empiece desde cero a construir una vida nueva en otro lugar del mundo, lejos de todo, lejos del pasado, sin miedos…. alguien que merezca aquella canción que he escrito a la luz de las velas….. alguien como ella, la éterea, la que no existe, la que no he encontrado hasta hoy.
Escuchando: Enanitos Verdes - Luz De Día



