Querido Diario
Estoy hasta la madre de todo, de la gente con estrés, de los que juzgan y dicen que no les importa lo material, sin embargo andan histéricos por no tener sus comodidades mas anheladas, de aquellos que se quejan por el amor, y siguen ahí y sufren y se pasan horas amargas haciendo de su almohada un saco de sal mientras afuera la luna se ve más chingona que nunca, aún más de los que han abusado del más inocente y de los que creen que ser buena persona es sinónimo de ser pendejo, de los que preguntan ¿A qué te dedicas? esperando una respuesta y pregunta de cortesía para empezar a vomitar sus grandes logros como si esa fuera la única manera de socializar e impresionar en el primer encuentro, ya no tolero la televisión, me da penita ver que bajo hemos caído para poder entretenernos, así que querido diario, hoy me decidí y construiré mi casa en el árbol que siempre quise, buscaré a las personas que están de mi lado, y los inocentes que juegan al amor sin salir heridos, escucharé el lamento de la madre naturaleza junto al mar, y que una concha húmeda me sirva de abrigo, tal vez busque un rostro en la luna llena y que de piedra sea la cama de la que me quiera, y que los mayores problemas que tengamos en el día sea que nos perdamos el ver atardecer por estar haciendo el amor. ¿A qué te dedicas? me dirán y entonces responderé “A ser feliz” y nadie tendrá objeción contra eso, y tendrán que preguntar entonces que como le hago para tragar, tal vez me tiren de a loco y desistan y vayan a pavonearse con alguien más. Querido diario, soy bueno y soy malo, victima y victimario, el juez y el acusado, pero vamos ¿de eso se trata no? de vivir y aprender, de caerse y mentar madres y luego levantarse, por lo pronto sigo comiendome la luna a cucharadas, y dejando un pedazo debajo de mi almohada para bien morir cada día un poquito más, por otra parte… de lo otro que te había contado ella ocupa a menudo mis pensamientos en la madrugada, y la construyo y la moldeo, después la deshago y entiendo que lo que será será y aún así la quiero, y que a lo mejor se acuerda de mi tantito y eso me basta, casi inmediatamente sonrio y pienso que no he tenido relación más bella que esta que no tengo con ella, y el sentimiento crece por ser libres los dos, y por eso, y tan solo por eso, vuelvo a sonreir y que todo nos sorprenda y que el tiempo diga, si nos da chance o la hará más de emoción, por hoy es todo, me retiro a hacer mi casa en el árbol, hasta mañana. :)
Escuchando: Lila Downs - Arboles De La Barranca



